Fidel Castro pronunció este viernes su primer discurso en un acto multitudinario al aire libre. Castro, de 84 años, apareció con gorra y uniforme verde sin insignias militares, y con gafas de lectura, para advertir a un grupo de estudiantes de los "terribles peligros" de una catástrofe atómica si Estados Unidos e Israel atacan a Irán.
"Le ha correspondido a Cuba la dura tarea de advertir a la humanidad del peligro real que está confrontando. En esa actividad no debemos desmayar frente a los escépticos nuestro inconfundible deber es seguir librando la batalla", aseguró. Fue su retorno oficial en un acto público después de ser operado a vida o muerte hace cuatro años y ceder el poder a su hermano Raúl Castro.
"Esta escalinata guarda imborrables recuerdos de los años en que comencé a tener conciencia de nuestra época y nuestro deber. A esa edad descubrí mi verdadero destino", dijo Castro, quien hace 65 años ingresó a esa Universidad para graduarse de abogado.
"A lo largo de más de tres meses de incesante batallar me esforcé modestamente por divulgar ante un mundo inadvertido los terribles peligros que amenazan la vida humana en nuestro planeta", dijo desde la tribuna, flanqueada por una enorme pancarta con el rostro de Ernesto Che Guevara. Desde su reaparición, Castro difunde la tesis de una inminente guerra nuclear en Oriente Medio.
Acompañado de su esposa Dalia Soto del Valle, Castro acudió al acto de casi una hora, en el que fue presentado como primer secretario del PCC y al que no asistió su hermano Raúl Castro. En una entrevista publicada esta semana en el diario mexicano La Jornada, Castro expresó que llegó a estar muerto, pero que resucitó en un "mundo de locos", y dijo tener mucho por hacer en momentos en que el planeta vive "la fase más interesante y peligrosa de su existencia".