Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, acudió este lunes al remozado plató de Espejo Público de Susanna Griso para analizar la situación de la Comunidad de Madrid. En primer lugar, Aguirre expresó su opinión acerca de los candidatos a las primarias del PSM. "No veo diferencias entre Tomás Gómez y Trinidad Jiménez, ambos son criaturas de Zapatero", aseguró la presidenta madrileña.
En cuanto a su relación con Jiménez y Gómez, Aguirre entiende que "es la que se puede tener con un adversario político, pero cordial". Al preguntarle si cree que el proceso de primarias del PSM reforzará su propia candidatura, en detrimento de los socialistas, Aguirre respondió: "Yo no hablo de los problemas de los otros partidos, que bastante tengo con lo mío". La presidenta madrileña cree que "el Partido Popular sigue siendo el favorito en la Comunidad de Madrid, ya que el electorado no entiende a Zapatero, pues ha despreciado a Madrid".
Pero también Esperanza Aguirre abordó cuestiones muy puntuales con revelaciones importantes en una entrevista de gran interés:
- Bibiana Aído, desaparecida. "La señora Aído, ministra de la Igualdad –que yo ya dije cuando la nombraron que por qué no hacíamos un Ministerio de la Bondad, inútil total–, no apareció hasta que no se hizo visible el conflicto de Melilla por la visita de José María Aznar".
- La llamada de Aznar a Rajoy. Destacó que Aznar comunicó al presidente del PP, Mariano Rajoy, su intención de acudir a Melilla y ha considerado que lo que no tenía que hacer era "pedirle permiso al Gobierno para desplazarse por territorio nacional". "Rajoy estaba informado de que Aznar iba a visitar Melilla y le pareció muy bien. De hecho, lo ha declarado él", dijo Aguirre, quien ha recordado que el ex presidente se encontraba en Málaga antes de iniciar el viaje.
- Cinco notas sin respuesta. "La visita de Aznar quizá hizo visible el conflicto de Melilla", ha reiterado. La presidenta madrileña ha desvelado que en los días en que se produjo el conflicto mantuvo una conversación con su homólogo melillense, Juan José Imbroda, quien le comentó que estaba "verdaderamente sorprendido" porque Marruecos había enviado cinco notas diplomáticas y España no las había respondido.
- Zapatero ignora a Imbroda. "Hablé con el presidente autonómico de Melilla, al que por cierto el Gobierno no se ha dirigido a lo largo de toda esta crisis, y estaba verdaderamente sorprendido de que Marruecos hubiera hecho cinco notas diplomáticas diciendo que los insultos más graves a las chicas policías españolas eran unos ataques a los marroquíes que querían pasar la frontera y esas cinco notas no habían sido contestadas. El señor Moratinos estaba desparecido", subrayó.
- No humillarse ante Rabat. Sobre los incidentes ocurridos en El Aaiún, dijo que, en este caso, lo que no debería hacer España es "pedir perdón" a Marruecos. "No soy una experta diplomática, pero creo que evidentemente, como ha dicho muy bien nuestro portavoz, Esteban González Pons, lo que no tiene que hacer es ir a pedir perdón".
- Cumplir con la ONU y ayudar a Marruecos. Insistió en que es necesario que se cumplan las resolución de la ONU sobre el Sáhara Occidental del mismo que se cumplen para otros asuntos y ha estimado que España "tendría que ayudar a Marruecos" a dar "pasos adelante" en su desarrollo económico, social, político y de libertades. "Realmente creo que es un país lleno de posibilidades turísticas, económicas, de recursos naturales que, sin embargo, tiene una renta per cápita 10 veces inferior a la de España.
- La "cupulilla" de Rubalcaba. Sobre si ve que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, es un "peligro para el Estado de Derecho", como se ha dicho desde Génova, Aguirre ha recalcado que la policía depende de él y, en ocasiones, "está haciendo ciertas cosas en contra del PP" que, a su juicio son "impresentables", por lo que discrepa de ellas, en referencia a "una cierta cupulilla que se dedica a filtrar informes siempre al mismo medio de comunicación". "Que las sepa Rubalcaba y las ordene o no, eso lo desconozco".